
No hay más que poner la tele, la radio o coger un periódico para ver que hay un debate social muy “encarnizado” acerca de lo ocurrido en Vic. Parece que lo que ha ocurrido en el municipio catalán no ha sido más que el detonante de un montón de sentimientos, resquemores y reflexiones que muchos guardaban. En fin, pero lo que nos trae a cuento no es si hay que empadronar o no, si hay que ser solidarios o si se ha cerrado el cupo de los inmigrantes porque ya no cabemos más, sino que en este contexto ha salido “la prueba de la muñeca” en varias ocasiones en referencia a los menores no acompañados que son acogidos por las instituciones de nuestro país. Esta semana sin ir más lejos, he podido escuchar en más de una ocasión que en Vitoria “las pruebas óseas que se practican a estos chicos revelan que un 80% de los 101 que ahora están bajo el cobijo foral tienen más de 18 años”. Pues bueno aclaremos qué es eso de la prueba ósea o “prueba de la muñeca”.
La edad ósea hace referencia al grado de desarrollo de los huesos (grado de maduración ósea). Conocer este grado de desarrollo óseo, comparándolo con la edad cronológica, puede ser fundamental en algunos niños para saber cuanto les queda por crecer. Para que se entienda mejor supongamos que un niño de 16 años (edad cronológica) es llevado al Pediatra porque es el más bajo de su clase; si la edad ósea coincide con la edad cronológica (16 años) significa que el desarrollo óseo casi se ha completado y que la posibilidad de que crezca más es escasa… en definitiva, será un niño bajo. Si por el contrario, el mismo niño de 16 años tuviera una edad ósea de 12 años (retrasada con respecto a la cronológica) todavía sería posible el crecimiento de los huesos y que el niño creciera en altura y llegase a tener una talla final aceptable. Lo normal es que la edad ósea se corresponda, más o menos, con la cronológica. Ciertas enfermedades crónicas pueden retrasar la edad ósea aunque también existen otras que la adelantan y, en algunos casos, empeoran el pronóstico de talla final.
La edad ósea se calcula con una sola radiografía de mano y muñeca izquierdas. Los Pediatras se fijan en el número de huesos visibles (los que se han calcificado) lo que permite establecer la edad aproximada del hueso.
Fuente: Elcorreo, Juztizia.net