
El Congreso ha supuesto un punto de encuentro entre profesionales de diferentes ámbitos, diferentes funciones y temas relacionados con la mejora en el contexto de lo que llamamos protección a la infancia y adolescencia. Allí pudimos charlar entre bambailanas educadores, técnicos , psicólogos, … la mayoría conocidos.
De toda la materia que se aportó a lo largo de los tres días, iremos rescatando aquellas ideas o perspectivas que nos han llamado a atención por diferentes o por atractivas. así pues, comenzamos por una de las más sugerentes. Sin desmerecer el resto de ponencias que nos acercaron a las actuaciones locales e institucionales en la materia hay que destacar la intervención de Alfredo Oliva que nos hizo un breve repaso de las necesidades de la infancia y la adolescencia. Nos ha trasmitido la necesidad de los modelos parentales democráticos que combinan el afecto con la supervisión. La pregunta de Alfredo fue, ¿y las necesidades de los adolescentes?, estamos menos susceptibles a las necesidades del adolescente. Tenemos una visión muy negativa del adolescente y, ¿cuáles son las consecuencias de esta imagen tan negativa?. Estamos menos sensibilizados a situaciones de riesgo en el adolescente, menor detección del maltrato en adolescentes. El modelo idóneo para ello es el de competencia o desarrollo positivo. El modelo idóneo para ello es el de competencia o desarrollo positivo. Este modelo se basa en el fomento del bienestar, de habilidades, de competencia y desarrollo. Se trabaja para promover recursos activos y oprtunidades para el desarrollo del adolescente. Este modelo huye de los modelos utilizados basados en el déficit y se centra en el desarrollo de las competencias de los adolescentes en sus diferentes áreas (social, cognitivo, moral, desarrollo personal y emocional
Una vez explicadas las necesidades del adolescente se hizo referencia a los cambios cerebrales y la influencia que tiene con las emociones, influye en los comportamientos del adolescente. En la adolescencia temprana el apoyo y supervisión es primordial así como ir retirándo esa supervisión poco a poco. En la primera fase de la adolescencia, la temprana, hay un desequilibrio entre mecanismos autoreguladores y el mecanismo mesolímbico (impulsos), se busca la novedad y el riesgo, por esto es necesaria una mayor supervisión. A medida que va creciendo es fundamental promover la autonomía, fomentar la competencia social, el desarrollo cognitivo y el rendimiento académico.
Por estos motivos,y ya centrados en la 2ª fase de la adolescencia, se hace referencia al padre/madre democrático basado en el afecto. Hay que apoyar a los padres para adquirir capacidades y herramientas. Menos infantilización y más empoderamiento de los adolescentes. ¿Qué adolescencia queremos construir?
Si lo que quereis es más información del tema, Alfredo Oliva tiene un blog en el que postea sus reflexiones acerca de los adolescentes y su manera de entenderlos Pincha aquí
Patricia Pereiro.- Educadora