¿que puede más la educación o las visceras?
Hoy publica el pais un artículo en el que se dan a conocer los resultados de un estudio que se ha llevado a cabo en las universidades norteamericanas de York, Yale y British Columbia, por Kerry Kawakami. En dicho estudio ponen de manifiesto que tenemos interiorizados ciertos conductas anti-racistas y aunque racionalmente valoramos como deplorables, somos incapaces de ponerlas en funcionamiento en determinados contextos. En definitiva, que todos oscilamos “entre varias identidades posibles, y son las emociones, no la razón, las que delatan la identidad que predomina en cada situación”.
En el artículo podemos encontrar varios ejemplos que se han llevado a cabo en la investigación y que confirman dicha hipótesis.
Llama la atención la afirmación de que el racismo ha sido adaptativo en el pasado de la especie es decir “por inaceptable que resulte en nuestro mundo, debemos entender que la aversión al extraño está enraizada en nuestra fisiología, tanto como la fobia a las serpientes, casi universal en la especie. Pero eso no quiere decir que la tendencia no sea reeducable. Sabemos que lo es, aunque con esfuerzo, y también conocemos la importancia de que los niños crezcan juntos”.
Fuente: el pais


