
Desde el Hogar Funcional de “Pablo Uranga” ,y más en concreto nuestro compañero Luis Salazar, nos envían esta experiencia innovadora en el ámbito de la intervención social.Esta primera experiencia desarrollada por la Asociación AREKITEMO, fue realizada en Cabredo (Navarra), pueblo situado a 45km de Vitoria-Gasteiz y colindante entre ambas provincias/ las provincias de Álava y Navarra.
httpv://www.youtube.com/watch?v=KXvujcs6ZaA
Históricamente, los beneficios terapéuticos del caballo, fueron ya reconocidos hacia el año 460 a.C. por Hipócrates, que hablaba del saludable ritmo del caballo. A lo largo de la historia, podemos encontrar muchas referencias a los beneficios físicos y emocionales de la equitación, cuya explicación quizás radique en el entorno donde se desarrolla.
La Equinoterapia Social es una modalidad de la Equinoterapia donde se combina la técnica de la equitación y el conocimiento del comportamiento del caballo (etología equina), con la necesidad de educar y/o reeducar determinadas actitudes personales o de un colectivo. El objetivo de la Equinoterapia Social es aprovechar la relación con el caballo (creación de vínculo afectivo) para ayudar a personas en dificultad social a superar sus conflictos. Las diferencias de esta terapia asistida con caballos y naturaleza son, por un lado, el desarrollo del vínculo afectivo que se establece con un animal (el caballo en este caso), y por otro, la posibilidad que ofrece el entorno natural donde se desarrollan las sesiones, que junto a la motivación de los chavales hace que cualquier objetivo que persigamos sea más fácil de conseguir y con menor esfuerzo. (poder curativo de la Naturaleza) Se trata de una modalidad terapéutica COMPLEMENTARIA a las convencionales y utilizadas habitualmente, jugando un papel importante como PREVENCIÓN.
El objetivo principal , a la hora de realizar esta primera experiencia fue, fundamentalmente, que se lo pasaran bien y que disfrutaran durante una hora a la semana de una actividad atractiva y motivadora para ellos. En definitiva que fuese una experiencia gratificante y positiva que les ayudara a mejorar su calidad de vida y su autonomía personal. Después vendría el trabajo de los objetivos más específicos que nos habíamos planteado trabajar, desde un enfoque sistémico, mediante la equitación terapéutica abarcando el área personal, relacional, de adaptación social, familiar (en los casos que se pueda), y en menor medida, escolar.
Es importante que puedan acceder a ella chicas y chicos que no suelen disfrutar de recursos terapéuticos habitualmente y que acaban pasando desapercibidos por la ausencia de comportamientos disruptivos graves, minusvalía, etc. La terapia con caballos y naturaleza ofrece un abanico muy amplio de posibilidades a personas con problemas físicos, psíquicos, sensoriales y comportamentales. Pero no sólo esto, a nivel psicológico, social y educativo, se consigue fomentar la autoestima, aumentar su confianza en sí mismo y en los demás, sentimientos de placer y euforia, reconocimiento y aceptación de los miedos, sentimientos de logro y responsabilidad, participación en una nueva diversión y actividad social, y en global, contacto con la naturaleza y relación con los animales.
Uno de los aspectos más importantes del proceso es que sea un aprendizaje vivencial y lúdico, donde el juego marca la terapia con el caballo en todos sus momentos. Preferentemente se busca que sientan, toquen y acaricien. Muy importante las caricias, especialmente en algunos de los menores atendidos en recursos residenciales, que suelen presentar déficit de caricias desde pequeños. Dar caricias y cariño, sabiendo descubrir los indicadores de gratitud del caballo.
Por último, comentar otro aspecto importante y de gran complejidad de la terapia que consiste en generalizar el aprendizaje, es decir, intentar pasar de la pista y el campo a la vida diaria. Proyectar fuera lo aprendido, vivido y practicado con el caballo.